En reunión con las últimas Rinocerontes Blancas del Norte
Una conmovedora reunión con Fatu y Najin, las últimas Rinocerontes Blancas del Norte a través de las imágenes del fotoperiodista Justin Mott, en su increíble proyecto fotográfico «Kindred Guardians».

Muchas personas lamentaron la pérdida de Sudán, el último Rinoceronte Blanco del Norte macho en la tierra quien murió el 19 de marzo de 2018. Murió de 45 años y vivió sus últimos días en el santuario de Conservación Ol Pejeta en Kenia. Fue puesto a dormir después de complicaciones relacionadas con la edad que empeoraron significativamente su salud.
Su muerte dejó sólo dos hembras, a su hija Najin y a su nieta Fatu, las últimas de las subespecies vivas en el mundo.
A través de imágenes de esperanza, conócelas, a sus cuidadores y a los valientes guardabosques que las protegen a través de los ojos de Justin.

Justin es un estadounidense que creció en Rhode Island y se mudó a Vietnam para perseguir proyectos personales y comenzar su carrera como fotógrafo editorial y de asignación.
Me sentía atraído por historias que tuvieran un impacto en la sociedad y decidí quedarme en Vietnam para perseguir esta línea de trabajo. Los primeros años de mi carrera fueron bastante emocionantes, volando por toda Asia y más allá cubriendo todo tipo de temas fascinantes; pero trabajar de encubierto haciéndome pasar por un comprador potencial de cuerno de rinoceronte en la casa de un comerciante de la mafia del mercado negro se quedó atrapado en mi cabeza, plantando una semilla que no germinaría más de una década después.

Después de un período de filmación, apariciones en televisión, y dirigiendo su negocio de fotografía comercial, Justin sabía que algo faltaba.
En 2018, decidí hacer algunos cambios en mi vida y regresar a trabajar en mis propios proyectos lo que me llevó al inicio de mi proyecto actual «Kindred Guardians / Guardianes fraternales». El proyecto se centra en documentar a personas de todo el mundo que dedican sus vidas a ayudar a los animales.
Aunque el proyecto es autofinanciado, después de este proyecto de Rinocerontes Blancos del Norte, Justin ya tiene muchas más historias para perseguir en todo el mundo. “Todavía estoy tratando de averiguar financieramente cómo mantener esto durante unos años porque tengo muchas ideas, pero lo averiguaré de alguna manera.”
Justin ha amado a los animales desde que era un niño, en sus primeros días de vida en Vietnam fotografió un matadero para cerdos y como él recuerda, «los sonidos y los sitios todavía están grabados en mi mente», fue una experiencia miserable que le hizo sentirse indefenso y lleno de emociones por dentro, incluso se escondió de cualquier práctica relacionada con crueldad animal.
“Cuando cumplí 40, supe que algo faltaba de mi vida. Sabía que tenía que volver a hacer historias que me importaban y que lentamente empezaba a abrirme emocionalmente para aprender sobre la crueldad de los animales y para hacer mi parte. Quería usar lo que mejor hago, la fotografía, para ayudar a los animales.”

Comenzó a imaginarse haciendo un proyecto a largo plazo fotografiando a personas de todo el mundo que dediquen sus vidas al bienestar de los animales, por lo que comenzó a investigar historias intrigantes.
El año pasado, después de leer una historia en National Geographic sobre Sudán, el último rinoceronte macho blanco del norte que acababa de morir, documentado por imágenes poderosas de la fotógrafa Ami Vitale, sabía lo que quería. «Sentí que podía usar mi red para concientizar sobre la situación del rinoceronte dentro de un país que es uno de los mayores consumidores de cuerno.»
Esto es parte de su proyecto más grande y una historia tan poderosa es un perfecto primer capítulo de Los Guardianes Fraternales.

Conocer a las dos últimas rinocerontes blancas fue muy emotivo. Durante el viaje a Kenia su mente se llenó de entusiasmo por este gran proyecto personal. Después de aterrizar en Nairobi y un viaje de 4 horas a OL Pejeta Conservancy, tiró sus maletas en la habitación y corrió directamente a conocer a las rinocerontes.
«Conocí a Peter y Zacharia, los cuidadores de rinocerontes, y me llevaron a conocer a Fatu y Najin. Fue realmente una experiencia que cambió mi vida, algo muy especial en todos los niveles. «

Tuvo un choque de sentimientos, por un lado, estaba emocionado con este gran proyecto y de estar de vuelta en el campo, pero por el otro tenía un fuerte sentimiento de tristeza y enojo al ver a estas criaturas asombrosas que estaban en esta situación tan vulnerable debido a la humanidad. «En general, estaba feliz de estar de vuelta en contacto con este lado de mí.»
Enclavado en un amplio y hermoso paisaje en Kenia, los rinocerontes viven en una enorme área confinada y protegida, donde cuentan con un espacio para vagar libremente con un montón de terreno para pastar. Viven dentro de la naturaleza, incluso otras especies silvestres vienen a interactuar a través de los espacios en las vallas.

En el santuario los cuidadores a cargo de los rinocerontes tienen una relación más íntima y directa con los rinocerontes. Las personas encargadas de su seguridad son los guardabosques que patrullan la zona 24/7. Vigilan día y noche usando armas automáticas y acampan durante la noche en busca de cazadores furtivos. «Sacrifican sus vidas para proteger a estos animales y pasan grandes cantidades de tiempo lejos de su familia debido a su trabajo.»

Habló con uno de los guardabosques sobre un incidente en 2018 donde mataron a tres cazadores furtivos en defensa propia, es un trabajo muy peligroso donde arriesgan sus vidas todos los días. Los guardabosques / rangers, están capacitados profesionalmente, y constantemente utilizan la unidad especializada K9 para rastrear cazadores furtivos, oler municiones o atacar si es necesario.

Najin es la madre de Fatu y fueron criadas en cautiverio en un zoológico en la República Checa antes de ser enviadas a OL Pejeta Conservancy en Kenia, donde tuvieron que construir nuevos recintos y prepararon a su personal para dar la bienvenida a las rinocerontes que llegaron fuertemente custodiadas.
Najin es muy tranquila mientras que Fatu es un poco más nerviosa. Ellas viven con otra hembra blanca del sur llamada Tauwo. «Ella es muy protectora y durante mis visitas diarias a menudo venía a supervisarme cuando me acercaba a tomar fotos, era lindo ver lo protectora que era. Estuve allí durante 7 días, día y noche, y Tauwo siempre me vigilaba. «
Como crecieron rodeadas de gente no se asustan fácilmente como los rinocerontes salvajes. Son extremadamente tiernas y pasan sus días juntas haciendo todo al unísono. Pastan, beben agua, duermen juntas. “Son muy cariñosas entre sí y a menudo duermen juntas». Simplemente viven en paz y protegidas.

Para una mejor interacción, los cuidadores le enseñaron a Justin los mejores lugares para rascarles, uno de ellos es detrás de sus orejas. Cabe señalar que en la naturaleza no se permite ningún tipo de interacción.
Justin capturó imágenes únicas, hermosas y muy conmovedoras. Él no es un fotógrafo tradicional de la vida silvestre, para este proyecto usó predominantemente un objetivo de 35mm. Para capturar el nivel de intimidad se acercó cuidadosamente lo mas que pudo, utilizó una cámara silenciosa y se movió lentamente tratando de no molestarlas. Todos se sentían seguros y contó con la supervisión constante de los guardabosques.

Después de 7 días de interacción y magia Justin tuvo que decir adiós. “Tuve un pequeño momento para decir hasta luego, no adiós.” Justin ya está planeando un viaje de regreso el próximo año para enseñar un taller sobre fotografía y cómo utilizar la narración visual para ayudar a una causa.

Una imagen habla por sí misma, las imágenes de Justin quieren celebrar la ternura, la valentía y la dedicación de los cuidadores y guardianes de los rinocerontes. Él quiere crear conciencia y hacer que la gente tenga simpatía por estos hermosos animales. “Espero que mis imágenes puedan sentirlas para que los humanos puedan relacionarse con ellas.”

Justin busca que sus imágenes tengan un impacto real en la gente y que aprendan a respetar a estos increíbles animales, conseguir que la gente deje de cazarlos para lograr salvar a la especie de la extinción.

OL Pejeta, la organización de conservación que mantiene seguras a Fatu y Najin necesita de ayuda constante. Todas las donaciones para FIV ayudan a mantener sus subespecies vivas. Es extremadamente costoso cuidar de ellos, alrededor de 9 millones USD, por lo que necesitan ayuda para salvar la subsistencia del rinoceronte blanco del norte.
Por favor, visita https://www.olpejetaconservancy.orgpara obtener más información sobre su increíble trabajo o envía un correo electrónico a elodie.Sampere@olpejetaconservancy.org ella puede enviarte todos los detalles y la propuesta completa.

Justin tiene muchos proyectos e historias que necesitan acción urgente como orangutanes, gibones, elefantes y un refugio para perros en Tailandia. Si conoces una historia asombrosa sobre alguna persona dedicando su vida a la conservación y el bienestar de los animales, por favor no dudes en enviar un correo electrónico a Justin a justin@justinmott.com
También sigue su proyecto en Instagram en http://www.Instagram.com/askmott
Sitio Web www.mottvisuals.com
Fotografías Copyright Justin Mott

Por favor, comparte el increíble proyecto fotográfico de Justin Mott para crear conciencia y ayudar a estas especies vulnerables. Todavía tenemos mucho que hacer y mucho que proteger, educa a la gente sobre su fragilidad y su importancia en el ecosistema.
¡No compres ningún tipo de producto de rinoceronte, su supervivencia depende de nosotros!
Muchas gracias Justin por tu proyecto de concientización y tus hermosas fotografías que ayudan a estas icónicas especies.
Gracias a OL Pejeta Conservancy, cuidadores y Rangers por ayudar a Najin, Fatu y a todas las subespecies que sobreviven.
El Cuerno de rinoceronte no es medicina, la única manera de detener el mercado negro, tráfico ilegal y la caza furtiva es detener la demanda.

